
La Universidad Mariana, acreditada en Alta Calidad, celebró sus 40 años de consolidación como Universidad, recordando que el Ministerio de Educación Nacional expidió la resolución No. 1362, del 3 de febrero de 1983, mediante la cual otorgó al Instituto Mariano, el título de Universidad.
La celebración estuvo enmarcada en una eucaristía, en la que a su vez se ofrendó el inicio del primer semestre del año 2023, educando con calidad desde el evangelio de Jesucristo y la espiritualidad mariana y franciscana y se recordó al Papa Francisco cuando invita a ser testigos de la fraternidad.
La Hermana Aylem Yela Romo, Rectora de la Universidad Mariana agradeció “por este día glorioso; nos unimos en acción de gracias, a Dios, porque ha sido amigo fiel en las grandes luchas y nos ha permitido cumplir con el legado de la Madre Caridad de educar a la mujer, al niño y al joven y por la entrega generosa de tantas generaciones que han pasado por esta Alma Mater” dijo.
El Presbítero Andrés Pizarro, capellán de la Universidad Mariana, reconoció que “en estos cuarenta años podemos ver la manifestación generosa de Dios; celebrar estos 40 años será la oportunidad inigualable, para ser experiencia de oración, para llevar a cabo la misión que como Universidad Mariana el señor nos ha confiado” manifestó.


La Hermana Liliana Isabel Díaz Cabrera, Vicerrectora de Desarrollo Humano Integral, felicitó “a los estudiantes que inician su formación profesional en la Universidad Mariana y los invitó a hacer parte de esa gran historia que se continúa escribiendo, día a día, con grandes desafíos, retos, sueños por cumplir y, sobre todo, de vivir y dar testimonio de la fraternidad. Recordó que esta Universidad nació como un gesto elocuente de amor a la juventud, para educarla y evangelizarla con un corazón encendido, a fin de lograr la transformación social que se requiere para consolidar la civilización del amor”.
La Universidad Mariana es el fruto de una propuesta efectuada en el marco del II Congreso Internacional de exalumnas Franciscanas celebrado en la ciudad de San Juan de Pasto, del 10 al 14 de enero de 1964, cuando se dieron cita delegaciones de diferentes regiones del país y del mundo donde tiene su apostolado la Comunidad de Hermanas Franciscanas, se presentaron varias propuestas, se pusieron a consideración y aprobación de la Honorable Asamblea. Fue así como el 14 de enero, en el acto de clausura del II Congreso Internacional de Exalumnas se decidió elevar la solicitud a la Congregación de Hermanas Franciscanas de María Inmaculada para la creación de un Centro de Educación Superior en esta ciudad con el propósito de continuar el nivel de formación de los estudiantes, especialmente de la mujer nariñense.
Las Hermanas Franciscanas en cabeza de su Superiora General la Reverenda Madre Georgina Hofer, con un gesto de amor a la juventud, deseo de progreso para Nariño y para Colombia, consultó a las Hermanas del Consejo, y en abril de 1964 el Consejo General de la Congregación de Hermanas Franciscanas acoge definitivamente el proyecto, y para su organización llama a Sister Aloysia Payne, PhD en educación, quien posteriormente se convertiría en nuestra primera Rectora.
