
La comunidad académica y franciscana de la Universidad Mariana conmemoró la solemnidad de la Beata Madre Caridad Brader, fundadora de la Congregación de Religiosas Franciscanas de María Inmaculada, bajo el lema “Madre Caridad, maestra de la Palabra”, recordando su vida como testimonio permanente de fe, misión evangelizadora y compromiso educativo al servicio de la humanidad.
La celebración eucarística congregó a estudiantes, profesores, directivos y colaboradores, quienes evocaron la obra de esta religiosa suiza que, movida por el carisma franciscano, llegó a Colombia a finales del siglo XIX para dedicar su vida a la formación humana y cristiana, especialmente de comunidades indígenas, niños y poblaciones en condición de vulnerabilidad, convirtiéndose en referente de servicio, educación y promoción social en el sur del país.
Durante la ceremonia, la Hermana Liliana Isabel Díaz Cabrera, rectora de la Universidad Mariana, invitó a agradecer el testimonio luminoso de la Beata Madre Caridad, destacando que su legado continúa orientando el Proyecto Educativo Institucional al integrar fe, ciencia y servicio como pilares fundamentales de la formación integral. Asimismo, resaltó que su misión evangelizadora sigue inspirando el compromiso universitario con la transformación social, la dignidad humana y la construcción de una sociedad más justa y solidaria.
Por su parte, el presbítero Esteban Romero Vázquez, capellán universitario, subrayó la profunda espiritualidad que caracterizó a la Madre Caridad, describiéndola como una mujer plenamente configurada con Cristo, cuya experiencia de fe se tradujo en obras concretas de misericordia, educación y acompañamiento pastoral, convirtiendo el amor al prójimo en acción cotidiana.






Reconocida como misionera incansable y educadora de la fe, la Beata Madre Caridad Brader promovió una pedagogía centrada en el amor, la fraternidad y el servicio, principios que hoy continúan fortaleciendo la identidad formativa y pastoral de la Universidad Mariana. Su legado inspira valores como la solidaridad, el liderazgo con sentido humano, el trabajo responsable y la vocación de servicio que caracterizan a la comunidad universitaria mariana.
Su presencia espiritual permanece viva en el Santuario Eucarístico de Maridíaz, en la ciudad de Pasto, lugar que conserva su memoria y misión orante por la Iglesia y el mundo. La Madre Caridad falleció el 27 de febrero de 1943, y fue beatificada el 23 de marzo de 2003 por San Juan Pablo II, reconocimiento que confirmó ante la Iglesia universal la trascendencia de su vida y obra evangelizadora.
Al conmemorar en 2026 los 83 años de su pascua, la Universidad Mariana reafirma su compromiso de continuar caminando tras las huellas de esta mujer de fe inquebrantable, acogiendo su llamado a formar profesionales íntegros, capaces de poner el conocimiento al servicio de la vida, la esperanza y la transformación social.



