
Desde la Rectoría y la Dirección de Pastoral Universitaria, se lideró esta experiencia sinodal que vive la Iglesia Católica para abrir un espacio de reflexión sobre la vida y dar inicio al tiempo de Cuaresma, un tiempo de profunda reflexión que nos llama a convertirnos y retornar a Dios, purificándonos de nuestras faltas, recibiendo a Cristo Jesús en nuestras vidas y permitiéndole obrar en los creyentes.
La Hermana Liliana Isabel Díaz Cabrera, rectora de la Universidad Mariana, reflexionó que durante este tiempo "el Señor nos llama, urgentemente, a reconciliarnos con Él, ya que este es el tiempo propicio para hacerlo, con un cambio en nuestras vidas, como una verdadera conversión y renovación pascual, que exige una ruptura con el pecado, a la cual solo podemos llegar mediante la oración, la penitencia y la caridad fraterna".
El Pbro. Edwin Blanco Fonnegra, Capellán de la Universidad Mariana, invitó a la comunidad a hacer vida el mensaje de que "a través del desierto, Dios nos guía hacia la libertad", propuesto por el Papa Francisco, para realizar un examen de conciencia y permitirnos ser transformados por Cristo Jesús, con el fin de dar abundantes frutos de los valores actuales como la paz, la reconciliación, la capacidad de escucha, el amor y la defensa de la vida, recordando además que "el compromiso cuaresmal siempre está animado por la gracia, para superar las faltas de fe y las resistencias a seguir a Jesús en el camino de la libertad y del amor a través de la cruz".
El Miércoles de Ceniza, marca el inicio de la Cuaresma, los cuarenta días de preparación interior que los creyentes realizan para conmemorar los misterios de la pasión, muerte y resurrección de Cristo.






