XII BANQUETE DE LA SOLIDARIDAD EN APOYO A LOS MÁS NECESITADOS

La Congregación de Hermanas Franciscanas de María Inmaculada celebró el Décimo Segundo Banquete de la Solidaridad, una Obra Social en nombre de la Madre Caridad que tiene como objetivo ayudar a la población más necesitada. La Superiora Provincial de la Provincia Nuestra Señora de la Merced, Hna., Carmen Isabel Valencia indicó que cada año aumenta el número de personas que son beneficiadas en el Santuario Diocesano Maridíaz con alimentos, vestuario u otro tipo de apoyo.

Este evento es coordinado con tres meses de antelación por la Congregación Franciscana para reunir ayudas de diversas comunidades, fundaciones, colegios, entidades, Universidad Mariana y ciudadanía en general para ser solidarios con la gente que lo requiere como son: adultos mayores, habitantes de calle, madres cabeza de hogar, niños desprotegidos, y los hermanos venezolanos que se encuentran en la ciudad a buscar necesidades básicas para calmar el hambre y el sueño.

“En el momento, alrededor de 100 personas acuden diariamente al Santuario Maridíaz a recibir un almuerzo. Muchos de ellos necesitan de vestuario, a otros se les facilita mercados por las condiciones máximas de pobreza en que viven sus familias y hay algunas familias numerosas que, por las carencias de fuentes de trabajo, se les otorga unos recursos para el pago de arrendamiento, logrando de esta manera satisfacer sus necesidades básicas”, precisó la Hermana Provincial.

 

XII BANQUETE DE LA SOLIDARIDAD EN APOYO A LOS MÁS NECESITADOS XII BANQUETE DE LA SOLIDARIDAD EN APOYO A LOS MÁS NECESITADOS

 

El lema de este año del Banquete fue “Escuchemos a Dios en el clamor del pobre”, recordando el texto bíblico de San Mateo, que dice: ‘Dichosos los pobres con espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos’, así lo explicó la Herman Carmen Isabel, agregando además que, “en las obras de misericordia nos recuerda cuando nos dice: “cuando estuve desnudo me vestisteis, cuando estuve enfermo me visitasteis, cuando tuve hambre me disteis de comer, cuando tuve sed me disteis de beber; también vemos que cada día nos encontramos en un país, región o departamento empobrecido, si nosotros los cristianos, los consagrados no le damos la mano amiga a nuestros hermanos, qué podemos esperar de un sistema injusto. Tratamos en lo posible, en clave de fe, responder a Dios en ese clamor que elevan los pobres de su situación personal”.

Para seguir aportando a los más necesitados con obras sociales, La Congregación extiende la invitación a la comunidad en general a apoyar estas iniciativas. Los interesados en aportar solidariamente con vestuario, alimentos u otro tipo de ayuda pueden acudir a la Obra Madre Caridad en el Santuario Eucarístico Maridíaz.